4 Ideas de Extensión; Resultados Poderosos

Hace algunos años, mi esposa y yo viajábamos de regreso a casa al sur de Florida después de un viaje de una semana de duración. Durante nuestro viaje a casa de tres horas nos propusimos a pensar ideas que pudieran ayudarnos a alcanzar e incrementar la presencia de nuestra iglesia en nuestra comunidad. Estábamos decididos a hacer algo mucho más grande que nosotros mismos. ¡Queríamos hacer algo que nuestra pequeña ciudad nunca antes hubiera visto! Después de una hora de soñar con grandes ideas, decidimos que organizaríamos el evento más grande de regreso a clases en la historia de nuestra pequeña ciudad. Se trataba de una tarea difícil, y solo teníamos 90 días para llevarla a cabo. ¡Sí! Lo hicimos, pero “cómo lo hicimos” podría sorprenderlo. En nuestra conferencia de Estructura Primordial para Iglesias enseñamos una estrategia de varios niveles que le permitió a nuestra iglesia realizar toda la extensión que quiso sin jamás tocar el fondo general.

Un poco de antecedentes de nuestro ministerio

En aquel entonces (y todavía hoy), la pequeña ciudad al sur de Florida donde ejercíamos nuestra labor pastoral tenía una tasa de desempleo de más del 25% durante el verano, y muchos padres batallaban para conseguir los útiles escolares básicos de sus hijos. Decidimos organizar un evento para darles a todos los niños de nuestra ciudad todos los materiales necesarios para el regreso a clases. Continue reading

Reembolsos: La Manera Correcta y la Manera Incorrecta, Parte 1

Los reembolsos pueden evitarle a su organización una situación difícil al permitir que el personal tenga la libertad de hacer las compras necesarias para las operaciones del ministerio cuando no se tiene disponible una tarjeta de débito/crédito o una chequera. Sin embargo, los reembolsos también pueden meterlo en un sin fin de problemas si no los maneja adecuadamente.

Cuando se hace bien, la posibilidad de recibir reembolsos puede ser muy conveniente para una organización. Con una política de reembolso bien establecida, su personal sabe cuándo son reembolsables los gastos y cuando no lo son. Este plan también evita que la junta cometa errores costosos que puedan poner en peligro el estado de exención fiscal de la organización sin fines de lucro. Continue reading

Los peligros de usar “copiar y pegar”

Después de recibir la confirmación de un ministro que llegaría de visita, Darrell sabía que su oportunidad para formar una iglesia finalmente había llegado. Una semana después de recibir la confirmación, Darrell, muy emocionado, se reunió con su pastor quien estaba de acuerdo con él en que el llamado de Dios lo había tocado y que pronto se involucraría en el ministerio. Solamente seis meses después, en una mañana primaveral de domingo, su pastor puso sus manos sobre él en presencia de la congregación completa y oficialmente lo envió. El Pastor Darrell inició un nuevo trabajo en Laurel, MD. Continue reading

Una valiosa clave para el éxito del ministerio

Un problema común para las nuevas iglesias y ministerios es encontrar la manera de planificar un presupuesto para sus operaciones. Con mucha frecuencia, el pastor (y potencialmente un miembro o dos de la junta) apoya financieramente a la iglesia; especialmente en un inicio. El dinero parece irse con la misma rapidez con la que llega. Muchas iglesias nuevas se enfrentan a la tarea de tener que determinar, o proyectar, un presupuesto incluso antes de celebrar su primer servicio de adoración. La labor de recaudar fondos y luego determinar el mejor uso de dichos fondos, puede ser desalentador. Por lo tanto, la pregunta que hay que responder es: “¿Cómo puedo establecer un presupuesto para mi iglesia o ministerio que recién inicia?”

Algunas veces el presupuesto puede ser un asunto imposible de ignorar pero que todos evitan mencionar, y es un tema que las iglesias o bien resuelven con energía o intentan ignorarlo. Sin embargo, lo cierto es que para operar una iglesia y cumplir con su visión, el dinero importa. Aún más, los recursos importan. El éxito de una iglesia que lleva a cabo su visión puede estar relacionado directamente con lo bien que maneja sus finanzas. No estoy diciendo que su iglesia no tendrá éxito si no es financieramente rica. El punto es que el uso estratégico de los fondos de su iglesia puede ayudar a que su ministerio cumpla con sus objetivos más importantes; y el uso correcto de los fondos de su iglesia incluso puede generar más fondos para su ministerio a medida que crece. Continue reading

La reunión importante que su iglesia no debe pasar por alto

Cuando el pastor Marco comenzó su iglesia hace 2 años, sabía que había medidas legales que debía adoptar; sin embargo, no estaba muy seguro de todo lo que se requería o de lo todo lo que debía hacerse. Por su experiencia como propietario de un pequeño negocio, sabía que necesitaba obtener un número de identificación patronal federal (FEIN, por sus siglas en inglés) e incorporar la iglesia con el estado. Estas dos acciones le permitirían abrir una cuenta bancaria para la iglesia, pero aparte de eso, estaba perdido. Al igual que muchos otros pastores, lo que el pastor Marco no sabía es que abrir una cuenta bancaria es una decisión que debe tomar la junta directiva.

El pastor Marco y su junta no solo no estaban conscientes de que la decisión de abrir una cuenta bancaria debía de ser tomada durante una reunión de la junta, sino que tampoco sabían que la decisión debía tomarse durante la reunión inicial de la junta  directiva de la iglesia. Continue reading

Cuando dar a los pobres no es correcto

En el libro de Mateo, capítulo 25, encontramos a Jesús dando una enseñanza sobre el reino de Dios. En los versículos 31-46, Jesús usa una metáfora sobre un pastor que separa a sus ovejas a la derecha y a las cabras a la izquierda, comparándolas con los que un día Dios pondrá a Su derecha e izquierda. En este pasaje leemos que los que estén a la derecha de Dios fueron quienes alimentaron, vistieron y dieron refugio a los “más pequeños”, y los que estén a la izquierda de Dios fueron quienes no alimentaron ni vistieron ni dieron refugio a los “más pequeños”. Entonces Jesús da un paso más allá al afirmar que lo que hicieron y no hicieron por los “más pequeños” ¡fue como si lo hubieran hecho o no a Jesús mismo! Estas palabras de Jesús son muy aleccionadoras, por lo que, para ayudar a satisfacer la necesidad de responder a este desafío, muchas iglesias implementan programas de benevolencia.

El pastor Kevin era un hombre que amaba a Dios y a Su Palabra. Él sentía que Dios había utilizado este pasaje de Mateo para llamarlo al ministerio. Cada vez que se encontraba con alguien necesitado, quería ayudar a satisfacerlo. A menudo, cuando escuchaba que un miembro de la iglesia estaba pasando por un momento difícil, pasaba a visitarlo/a en su camino a casa, con varias bolsas de comestibles o tal vez un cheque para ayudarle a cubrir la renta o el recibo de la luz de ese mes. Sin importar la necesidad, él quería ayudar a satisfacerla, con la esperanza de que la(s) persona(s) vería(n) el amor de Jesús brillando a través de él.

La iglesia del pastor Kevin tenía implementado un programa de benevolencia minucioso, que incluso tenía un fondo discrecional establecido para que él lo usará para esas necesidades “espontáneas” que tan a menudo satisfacía. Sin embargo, ni el programa de benevolencia ni el fondo discrecional que su iglesia había establecido “se dieron por si solos”. Desafortunadamente, el pastor Kevin y su iglesia tuvieron que aprender por la mala, la necesidad de establecer un programa de benevolencia conforme. Debido a esta importancia, quiero dedicar un poco de tiempo a mostrarle cómo su iglesia puede comenzar a crear un programa de benevolencia conforme e incluso un fondo discrecional para el pastor. Sin embargo, antes de hacerlo, revisemos cómo define benevolencia el IRS.

Definición de benevolencia

Usando un fallo de la Suprema Corte, el IRS define benevolencia, bajo la Sección 102, como un regalo dado con una “generosidad desprendida y desinteresada”, y también por “caridad o un impulso parecido”. Esta interpretación actual de la benevolencia le permite al receptor recibir el regalo benevolente libre de impuestos (caridad), y a su vez la iglesia no tiene que emitirle al receptor un Formulario 1099-MISC. Sin embargo, con el fin de comprender plenamente la benevolencia, debemos entender también quién califica para recibir la benevolencia.

El Reglamento del Impuesto sobre la Renta 1.501(c)(3)-1(d)(2) define a quienes califican para la benevolencia: “las personas que son financieramente incapaces de cuidarse a sí mismas como resultado de cargas financieras repentinas y graves o abrumadoras que surgen por eventos más allá de su control son objetos de caridad apropiados porque se consideran “afligidos”.”

Por otra parte, el Reglamento del Impuesto sobre la Renta 1.170A-4A(b)(2)(ii)(D) define como “necesitada” a una “persona que carece de las necesidades de la vida, que incluyen el bienestar físico, mental o emocional, como resultado de la pobreza o de una aflicción temporal.” Ahora que entendemos cómo define el IRS a la benevolencia y quién califica para la benevolencia, debemos revisar quién no califica para la benevolencia de su iglesia.

Benevolencia y personas no elegibles

El Reglamento del Tesoro 53.4958-39(b) describe a todos los que se consideran como personas descalificadas. Quienes ostentan una influencia sustancial en la organización exenta de impuestos, junto con sus familiares, están descalificados para recibir los beneficios de la organización. Por lo tanto, los miembros de la junta y sus familiares directos no son elegibles para recibir ningún beneficio financiero de su iglesia.

La sección 4958 del Código de Rentas Internas establece las leyes relativas a los impuestos de penalización contra las organizaciones exentas de impuestos que obtienen beneficios privados, los cuales son conocidos como transacciones de beneficios en exceso. Una transacción de beneficio en exceso ocurre cuando una persona descalificada, tal como se define en la sección 4958, recibe cualquier tipo de beneficio financiero en exceso del servicio que esa persona proporciona a la organización.

De acuerdo con la sección 4958 del IRC, las personas descalificadas pueden recibir una “contraprestación por los servicios prestados”, lo que significa que pueden recibir una compensación económica que se basa razonablemente en un servicio prestado a la iglesia. Sin embargo, aparte de esa compensación, las personas descalificadas no pueden recibir ayuda financiera de la organización sin fines de lucro debido a su posición de control y/o influencia considerable dentro de la organización. Esto significa que las personas descalificadas no pueden recibir benevolencia de su iglesia.

Creación de un programa de benevolencia

Ahora que discutimos la definición de benevolencia, así como quién puede y quién no puede recibir benevolencia, espero que comience a ver la importancia de crear y establecer un programa de benevolencia como lo hizo el pastor Kevin. A continuación, encontrará los 4 pasos que recomiendo que siga su iglesia o ministerio cuando cree un programa de benevolencia:

  1. Crear un comité de benevolencia. Este comité es responsable de elaborar una declaración de la misión y la política de benevolencia. También revisará las necesidades de los necesitados presentadas a la iglesia, y determinar el mejor curso de acción para satisfacer dichas necesidades a través del fondo de benevolencia. Este comité es el responsable en última instancia ante la junta directiva. Si no puede crear un comité de benevolencia entonces la junta directiva asumirá todas las responsabilidades.
  2. Determine cómo servirá su iglesia. Es necesario determinar los tipos específicos de recursos que ofrecerá su programa de benevolencia. Cuando determine los tipos de recursos/asistencia que ofrecerá, deberá de tener en mente su declaración de la misión y las metas del programa.
  3. Establecer y adoptar una política de benevolencia. Es imperativo que usted adopte una política de benevolencia que proporcione orientación y estructura de los procedimientos en la ejecución de su programa de benevolencia.
  4. Crear un formulario para solicitar/pedir benevolencia. Usted debe de solicitar que cualquier persona que pida le pida benevolencia a su iglesia o ministerio llene un formulario para solicitar/pedir benevolencia. Este formulario para solicitar/pedir benevolencia le ayudará al comité de benevolencia (o junta directiva) a identificar y satisfacer las necesidades de las personas en su iglesia y en su comunidad.

Conclusión

Ser benevolente está en el corazón de quienes somos, como seguidores de Cristo y como embajadores del Reino de Dios. Sin embargo, el mundo ya no es como lo era antes. Es difícil simplemente satisfacer una necesidad y no pensarlo dos veces en estos días. Por lo tanto, es importante que como embajadores del Reino de Dios, lleguemos a ser buenos administradores de todo aquello con lo que Él nos ha bendecido tan abundantemente. Nuestro cumplimiento legal en nuestras operaciones diarias es una parte vital de ese proceso.

Si usted necesita ayuda para crear un programa de benevolencia para su iglesia o ministerio, quiero animarlo a que revise nuestro recurso “Programa de Benevolencia” localizado en nuestra “Suite para Secretario”. Este recurso le proporciona información paso a paso, así como una política de benevolencia y un formulario para solicitar/pedir benevolencia, para ayudarle a usted y a su iglesia a crear y establecer un programa de benevolencia que cumpla con las normas.

¿Sabe cómo clasificar su ministerio ante el gobierno?

Cuando los líderes del ministerio toman la decisión de conseguir el reconocimiento de exención fiscal 501(c)(3), a menudo no son conscientes de que existe más de una manera de ser clasificados para efectos fiscales. Muchos se encuentran ante el dilema de tener que determinar si deben de ser clasificados como iglesia o como una organización religiosa sin fines de lucro (ministerio). Además, muchos no son conscientes de la diferencia entre las dos clasificaciones. Es vitalmente importante comprender la diferencia entre las dos porque ser clasificado incorrectamente podría provocar problemas administrativos potenciales más tarde. Por lo tanto, durante este post voy a dedicar un tiempo a explicar la diferencia entre una iglesia y un ministerio, para fines fiscales, y luego revisaremos 4 preguntas que usted debe de considerar cuando determine cómo debe de ser clasificado.  Empecemos revisando la diferencia entre iglesia y ministerio.

Las diferencias corporativas y fiscales

Elegir el mejor marco legal para su ministerio es importante porque afecta a muchos aspectos de su organización sin fines de lucro. Estos aspectos incluyen fechas límite para los requisitos de presentación ante el IRS, cómo solicitar exenciones estatales, e incluso financiamiento de donadores.

De acuerdo con la sección 501(c)(3) del Código de Rentas Internas, las organizaciones religiosas califican como organizaciones exentas de impuestos. Además, de acuerdo con la sección 170(b)(1)(a) del Código, los donantes pueden recibir una deducción fiscal por las donaciones que hacen a estas organizaciones. Esto significa que las iglesias y todos los demás ministerios religiosos otorgan las mismas ventajas fiscales como organizaciones sin fines de lucro. Sin embargo, hay algunos beneficios clave que deben de ser tomados en consideración.

  • Las organizaciones religiosas que no son una iglesia están obligadas a solicitar el estatus de exención fiscal dentro de los 27 meses siguientes a su incorporación. Con el fin de asegurarse de que su estatus de exención fiscal sea retroactivo hasta el día de su incorporación, debe de solicitarlo al IRS dentro de esa ventana de 27 meses.
  • Las organizaciones sin fines de lucro que son un ministerio religioso también están obligadas a presentar anualmente el Formulario 990. Las iglesias están exentas de estos requisitos y, por lo tanto, disfrutan de un poco más de alivio administrativo. Si su ministerio no es una iglesia, entonces lo mejor será no hacer la solicitud como iglesia, porque una clasificación incorrecta puede llevar a problemas en el futuro.
  • Varios estados solicitan que las iglesias y los ministerios se incorporen usando diferentes métodos. Para algunos estados estas corporaciones se crean en virtud de diferentes partes de la ley estatal. Por ejemplo, en Nueva Jersey y en Nueva York, las iglesias se incorporan a nivel de condado, mientras que todas las demás organizaciones sin fines de lucro se incorporan a nivel estatal. En Nueva Jersey, una vez que las iglesias se incorporan, están obligadas a enviar su documentación al estado para su presentación.
  • Además, cada estado tiene sus propios requisitos de presentación para las iglesias y ministerios que solicitan las exenciones del impuesto estatal sobre las ventas y de franquicias. Las corporaciones de la iglesia texanas pueden solicitar las exenciones del impuesto estatal sobre las ventas y de franquicias antes de obtener la aprobación de su reconocimiento 501(c)(3). Sin embargo, los ministerios religiosos y todas las demás corporaciones sin fines de lucro, deben de solicitarlo después de obtener el reconocimiento 501(c)(3) de parte del IRS.

Determinación del mejor marco

Para ayudarle a determinar cuál es la mejor clasificación de exención fiscal para su organización, considere las siguientes preguntas:

1 ¿Mi meta original es comenzar una iglesia? Esta puede parecer una pregunta sencilla, pero es muy importante. Como pudo ver en la historia anterior del pastor, comenzar un ministerio no siempre significa que usted está comenzando una iglesia. Hay varios tipos de ministerios que pueden iniciar, tales como:

◦ Ministerios para conferencias y retiros;

◦ Capacitación para el liderazgo e Institutos bíblicos;

◦ Cruzadas;

◦ Tutoría, y mucho más.

2 ¿Tendré una congregación y membresías? Cuando revisamos las solicitudes de las iglesias para obtener el reconocimiento de exención fiscal, uno de los indicadores con mayor peso que se usan para determinar si una organización es una iglesia para efectos fiscales es si tendrá una congregación y membresías.

3 En el caso judicial Spiritual Outreach Society versus los Comisionados, el tribunal fiscal determinó que celebrar reuniones religiosas no convierte automáticamente a una organización en una iglesia. El tribunal determinó que no había indicios de que los participantes en las reuniones mensuales consideraran a Spiritual Outreach Society como su iglesia. Esta incluso celebraba sus eventos los sábados para que no entraran en conflicto con otros servicios de adoración celebrados en domingo. Por lo tanto, si un ministerio les exige a sus participantes tener y asistir a su propia iglesia local, o es un ministerio que dice que no va a tener miembros, y es una comunidad de creyentes de muchas iglesias diferentes, lo más probable es que sean clasificados como un ministerio religioso para efectos fiscales.

4 Ahora bien, algunas iglesias optan por no tener un programa riguroso de membresías, y está bien. Sin embargo, le recomiendo encarecidamente que establezca requisitos de afiliación de manera tal que el nivel de vida y creencias religiosas de la iglesia queden claros. Aquellos que sirven en el ministerio deben de entender claramente la posición de la iglesia en todos los temas. Además, mediante la formación de un programa de membresías, usted tiene una base más sólida para el establecimiento de las prácticas de estilo de vida que usted espera de sus miembros.

5 ¿Celebraré servicios de adoración frecuentes para mis miembros en un lugar establecido? Otro componente importante para recibir la clasificación como iglesia es celebrar servicios religiosos regularmente en un lugar establecido. Generalmente, lo mejor es celebrar estos servicios en un lugar público como una iglesia, auditorio, espacio comercial rentado o en un hotel. Algunos modelos de iglesias en casas también celebran reuniones públicas se manera mensual o trimestral, lo cual los clasificaría como una iglesia, no obstante, usted debe de asegurarse de que su hogar esté zonificado para celebrar reuniones de la iglesia.

6 Celebrar servicios una vez al mes o hacerlos en 1 casa, sin planes para crecer y expandirse más allá de esa casa, generalmente indica que usted está operando un ministerio religioso que no es necesariamente una iglesia.

7 ¿Todas mis actividades deberán de ser orientadas hacia la extensión? Si usted se da cuenta de que todas las actividades de su organización solo se dirigirán hacia la extensión comunitaria, entonces lo más indicado es que esté en la clasificación de ministerio religioso. Aunque usted pueda ser anfitrión de un estudio bíblico de vez en cuando, lo que le conviene es que su fundación corporativa esté basada en su propósito y actividades primarias.

Ejemplos útiles

Hasta ahora, hemos hablado en términos generales y explicaciones. Ahora, revisemos unos cuantos ejemplos del marco legal de la iglesia contra el del ministerio religioso, para mostrar cómo juegan los conceptos que discutimos, en el ministerio cotidiano

Ejemplo 1: Un orador itinerante predica todos los domingos; sin embargo, lo hace en una iglesia diferente cada semana y no tiene una congregación local. Además, es anfitrión de una experiencia de adoración mensual en diferentes ciudades de los EE.UU. para unificar el Cuerpo de Cristo. Su ministerio deberá de presentar el Formulario 1023 como un ministerio religioso sin fines de lucro que no es una iglesia.

Ejemplo 2: Un predicador celebra servicios de culto cada dos semanas en un hotel local. Actualmente está ahorrando dinero para rentar un local comercial y comenzar a celebrar servicios religiosos semanalmente. Tiene una asistencia regular de 45 personas. Además, acaban de comenzar un sencillo programa de membresías, en el que quienes se unen a la iglesia llenan una solicitud y asisten a una “Clase de la Visión de la Iglesia”, sobre los objetivos y creencias del ministerio. Esta organización presentará un Formulario 1023 como una iglesia.

Conclusión

Cada ministerio es diferente, por lo que no hay una solución “única” para clasificar el estatus de su ministerio. Sin embargo, al tomar en cuenta las pautas anteriores, usted estará mejor armado para tomar la decisión correcta sobre la base legal de su ministerio. Todos los días en StartCHURCH, ayudamos a los líderes del ministerio como usted a verbalizar el sueño y visión que Dios les ha dado, de modo que puedan ser clasificados correctamente para fines legales y de exención de impuestos. Si tiene alguna duda sobre cuál es su marco legal actual, o cómo debe de hacerse, por favor comuníquese con nosotros al 678-830-2600 ¡y uno de nuestros asesores expertos de planta estará encantado de servirle!

Previniendo el Desgaste en el Ministerio

Elegir decir que “Si” al llamado del ministerio nunca es sencillo. Inevitablemente, uno tiene preguntas o dudas en cuanto su “mérito” para ser pastor, por no hablar de las preguntas y dudas sobre si la iglesia o ministerio llegará a tener éxito. Preguntas como: “¿Qué pasa si nadie se presenta?”, “¿Qué pasa si esto falla por completo”, o incluso, “¿Qué pasa si me caigo de bruces?”, son preguntas comunes que cruzan por la mente de muchos ministros cuando comienzan a escuchar el llamado de Dios al ministerio. Sin embargo, entre todas las dudas y preguntas que surgen en su mente, usted sigue respondiendo “Si”.

Sin embargo, tal vez ahora, unos cuantos meses o años después de su llamado para servir como pastor, usted siente como si el peso del mundo cayera sobre sus hombros. Tal vez se sienta abrumado y como si usted fuera el único que está pasando por esto. Mira a los demás pastores y sus ministerios que están a su alrededor y se dice a sí mismo que ellos lo están haciendo muy bien. Incluso usted podría estar pensando en tirar la toalla y ponerle punto final. ¿Sencillamente siente que ya no puede seguir siendo pastor?

Bueno, tome nota y anímese porque usted no es el único en esa situación. Usted no es el único que ha sentido esas profundidades de desesperación en el ministerio. Lo cierto es que muchos ministros experimentan un desgaste pastoral.

Más común de lo que piensa

No es raro que los pastores estén sobrecargados de trabajo y sean menospreciados. La labor de ser pastor no se limita a comenzar y terminar en la oficina ni termina una vez que el servicio de adoración ha terminado. Más bien, permea el ser mismo de cada individuo que responde al llamado, lo que resulta en una posición de casi 24/7. Muchas de las responsabilidades de un pastor involucran a su vida espiritual, carácter, conducta, educación, formación y actitud. Además, un pastor es responsable de la predicación/enseñanza, en fomentar la visión, orar y atender a la congregación, y, en muchas ocasiones, atender los asuntos de negocios y la programación del ministerio de la iglesia. Con todo esto sobre los hombros, no es de extrañar que muchos en el ministerio experimenten un desgaste.

Cuando fui pastor, experimenté ese mismo agotamiento y sensación de desesperación. Debido a eso, y a la oportunidad que tengo de interactuar con muchos pastores regularmente por todo el país, siento que es necesario dedicar un post al desgaste pastoral. Aunque de ninguna manera esta es una lista exhaustiva, quiero tratar 3 razones por las que los pastores pueden desgastarse, y luego quiero abordar cada una de estas razones con consejos preventivos.

3 razones comunes para el desgaste, y consejos preventivos

Estoy plenamente consciente de que las razones por las que un pastor puede experimentar desgaste son numerosas. Sin embargo, quiero dedicar un momento a tratar 3 razones del desgaste que creo que son bastante comunes entre los pastores de modo generalizado. Para cada una de las 3 razones, proporcionaré consejos preventivos que usted puede implementar para tratar cada fuente de desgaste. Comencemos revisando la primera de las tres razones.

Razón de desgaste #1: miembros críticos

A menudo, una de las fuentes mayores de desgaste para un pastor puede venir de la misma gente a la que él o ella sirven semanalmente: los miembros de la iglesia. Estas son las personas por las que usted a menudo se queda despierto rezando. Estas son las personas a las que usted despierta a mitad de la noche cuando ha ocurrido una emergencia. Usted ama a estas personas con todo su ser; sin embargo, en ocasiones sus críticas pueden parecer abrumadoras e insoportables.

De cualquier modo, usted se encuentra una y otra vez suprimiendo el dolor y molestia que le provocan sus críticas, porque se supone que eso es lo que debe de hacer. Es su labor como pastor no permitir que ese tipo de cosas le molesten. Sin embargo, como ser humano, a menudo sus palabras comienzan a carcomer el escudo que desarrolló para protegerse de ese tipo de comentarios. A veces, los comentarios y las críticas pueden parecer tan abrumadores que conducen a niveles poco saludables de estrés.

Sin embargo, eso no forma parte del plan que Dios tenía en mente cuando lo llamó al ministerio. Porque como dicen las Escrituras, Él tiene “para usted planes de bienestar y no de calamidad, planes para darle esperanza y un futuro.” Veamos qué puede hacer para lidiar con el estrés de los miembros críticos antes de que se vuelva abrumador.

Consejo preventivo: sea paciente y ore

Cuando alguien habla mal de nosotros, es fácil querer ponerse a la defensiva y responder de la misma manera. Sin embargo, en el libro de Mateo, Jesús nos dice: “Cuando alguien les haga pasar un mal momento, respondan con las energías de la oración, porque entonces lo estarán resolviendo con sus seres verdaderos, sus seres creados por Dios.” (Mateo 5:44, MSG) Por lo tanto, resulta imperativo responder a estas críticas con la oración. Además, las Escrituras nos dicen que “seamos prontos para oír, tardos para hablar y tardos para la ira.” (Santiago 1:19) Cuando respondemos en la oración, estamos liberando la carga de aferrarnos a esos comentarios hirientes. A través de la oración usted está intercambiando las cargas del mundo por la de Cristo, cuyo “yugo es suave y su carga es ligera.”

Razón de desgaste #2: agotamiento (físico, espiritual y emocional)

Como sabe, el trabajo de ser pastor es gravoso en todos los sentidos posibles: física, espiritual y emocionalmente. Usted siempre está viendo por las necesidades de los demás. No solo está preocupado por ministrar las necesidades espirituales de todos desde el púlpito, sino que también está tratando de satisfacer las necesidades físicas de las personas a través de los diferentes ministerios de la iglesia. Su trabajo está continuamente en marcha, sirviendo a los demás, lo cual hace que sea muy fácil olvidarse de sí mismo. Si no lidia con el agotamiento que está experimentando, no solo lo llevará a un desgaste rápido, sino que también lo llevará a una mala salud física, espiritual y emocional.

Consejo preventivo: descanse intencionalmente

A lo largo de los Evangelios, vemos que cada vez que Jesús terminaba su ministerio, se retiraba para estar con su Padre y descansar. Si Jesús se tomaba su tiempo para escapar de todos los “quehaceres” del ministerio, ¿cuánto más usted necesita escapar para tomar un tiempo de descanso? Sin embargo, el descanso no es algo que simplemente sucede. Usted debe de buscar el descanso intencionalmente. Algunas veces, dormir puede ser la mejor cosa espiritual que usted puede hacer por su iglesia. Si está agotado, estresado y no descansa bien, ¿qué bien le hará a su iglesia, a su congregación e incluso a su familia?

Asegúrese de reservar tiempo intencionalmente para que pueda descansar físicamente, reabastecerse espiritualmente y rejuvenecer emocionalmente. ¡Le prometo que no se arrepentirá!

Razón de desgaste #3: usted es una persona…usando muchos sombreros

El refrán “usar muchos sombreros” más comúnmente se refiere a alguien que tiene muchos roles, responsabilidades y/o tareas diferentes. No es raro que los pastores “usen muchos sombreros”. Esto es especialmente cierto entre los pastores que están en el proceso de iniciar o recién acaban de iniciar, una iglesia nueva. Las responsabilidades van desde la predicación y enseñanza hasta las funciones administrativas. Muchos pastores no solo tienen que preparar el sermón del domingo, sino que también tienen que hacer los boletines de la iglesia, mantener el sitio web de la iglesia, organizar actividades/alcances, asistir a las reuniones, y mucho, mucho más. Con poca o ninguna ayuda, no es de extrañar que muchos pastores nuevos se están sintiendo desgastados rápidamente.

Consejo preventivo: utilice los dones y talentos de quienes le rodean

Sé que este consejo es más fácil de decir que de hacer, pero es un hecho que usted necesita ayuda con su ministerio. No puede hacerlo todo y estar en todo. ¡Y eso está bien! Tiene que llegar un momento en su ministerio en el que delegará y comenzará a confiar en aquellos que Dios trajo a su iglesia, permitiéndoles ayudar a cumplir el sueño y la visión que Dios puso en su corazón. Cuando usted permite que los demás le ayuden a cumplir con el llamado que Dios puso en su vida, comenzará a tener más tiempo para su familia y más tiempo para descansar. También comenzará a ver que habrá más vidas cambiadas y transformadas en sentido positivo gracias a su iglesia y ministerio.

Un último consejo

Como ex-pastor, entiendo completamente el estrés de las responsabilidades diarias. Sé lo que se siente ser “tironeado” en un millón de direcciones diferentes al mismo tiempo. También sé lo que se siente tratar de hacer frente a todo lo relacionado con el cumplimiento y responsabilidades legales por su cuenta. ¡No es divertido!

En StartCHURCH, es nuestro deseo aliviarlo de esta carga. Hay estadísticas que estiman que a una persona le toma hasta 150 horas para completar la solicitud 501(c)(3). Tal vez me equivoque, pero me imagino que ninguno de ustedes tiene 150 horas de sobra. Ahí es donde podemos ayudar. Llámenos y pida que lo comuniquen con uno nuestros consultores de planta de la iglesia y descubra cómo podemos quitarle de sus hombros esta carga, y muchas otras cargas relacionadas con la “estructura legal”. Por último, quiero invitarlo a que se una a nosotros en una de nuestras Conferencias de Estructura Primordial para Iglesias donde podrá conocer a otros pastores y ministros que están en mismo barco que usted.

Lo Que Usted Necesita Saber Sobre Su Paga, Parte 2

En la Parte 1 de esta serie pasamos algún tiempo discutiendo la definición de compensación. Profundizamos en el hecho de que la compensación ministerial difiere drásticamente de una compensación “normal”, a efectos fiscales. También examinamos la idea errónea que muchos pastores tienen de que están exentos de tener que pagar el impuesto sobre la renta sobre el ingreso que reciben como ministros. Por último, discutimos lo que abarca la compensación ministerial. Sin embargo, la pregunta que debemos hacernos, y que debemos comprender, es: “¿Cómo determinamos una compensación razonable para el pastor?”

Siempre que el dinero o el monto del salario de uno se mencionan en la misma oración en la iglesia, la gente comienza a incomodarse. Algunos ministros incluso llegan al extremo de decir que no quieren saber nada al respecto, o que no tienen nada que ver con las finanzas de la iglesia, ya que prefieren “mantener sus manos limpias” y solamente preocuparse por los asuntos espirituales. Sin embargo, por muy respetable que esto parezca, sencillamente no es un lujo que puedan darse los pastores y los líderes de la iglesia en el mundo actual cuando se trata del cumplimiento de la iglesia.

En la Parte 2, quiero pasar un tiempo explicando cómo pueden usted y su iglesia establecer una compensación pastoral razonable sin preocuparse por si la iglesia está operando o no en conformidad. Continue reading

Lo Que Usted Necesita Saber Sobre Su Paga, Parte 1

Durante la ultima temporada de impuestos, nuestros contadores públicos en StartCHURCH pudieron ayudar a cientos de pastores y ministros a presentar sus declaraciones de impuestos federales y estatales. Una de las cosas que hacemos de manera continua es ayudar a los pastores a comprender las complejidades de la compensación ministerial. Debido a esto, muchos de nuestros clientes pueden aprovechar los diversos beneficios a los que tienen derecho los ministros en el código tributario, y como resultado de eso, los pastores a los que servimos duermen bien en la noche sabiendo que sus finanzas e impuestos se hicieron bien. Sin embargo, hemos notado que cuando no se entienden las complejidades de la compensación ministerial, los ministros a menudo sufren la consecuencia de tener que pagar impuestos en exceso.

Ahora bien, este malentendido de la compensación ministerial no solo recae en los propios pastores y ministros, sino que también sobre los trabajadores profesionales tales como los contadores públicos y los abogados fiscales. No nos resulta extraño que nuestros clientes nos digan, “Bueno, mi contador me dijo que no tenía que preocuparme por eso”, o “Mi abogado me dijo que eso no me aplicaba a mí porque era ministro”. Esto no quiere decir que estos contadores y abogados fiscales sean maliciosos y que deliberadamente den un asesoramiento erróneo. Es sólo que la mayoría de estos profesionales trabajan muy poco con las iglesias y los ministros de manera regular, y a menos que usted lo haga, puede ser sencillo malinterpretar la compensación ministerial y las dificultades que conlleva.

Por esta razón creo que es necesario escribir un blog sobre este tema. Sin embargo, lo escribiré en dos partes. Dentro de la primera parte de esta serie, pasaremos algún tiempo definiendo la compensación. Para comprender adecuadamente la compensación ministerial, es necesario comprender qué se considera un ingreso gravable. También vamos a revisar un concepto erróneo común que muchos pastores y ministros tienen con respecto a su compensación, así como qué es lo que abarca la compensación ministerial. Luego, en la segunda parte de esta serie dedicaremos un tiempo a explicar cómo se debe de determinar la compensación ministerial. Pero en primer lugar, revisemos cómo define al ingreso gravable el IRS.

Definición de ingreso

Si usted le pidiera a un puñado de personas que le dieran su propia definición de ingreso, es más que probable que usted recibiría un montón de definiciones diferentes. Aunque puede haber un consenso general sobre qué es el ingreso, cuando consideramos qué es gravable  comenzamos a ver una diferenciación entre las definiciones. Esto es especialmente cierto cuando se trata de la compensación ministerial, y es por esta razón que tenemos que saber cómo define el ingreso gravable el IRS.

En general, el ingreso gravable es el ingreso bruto de una persona o empresa, menos cualquier deducción fiscal permitida. En otras palabras, su ingreso gravable es la cantidad de su ingreso que está sujeta al impuesto sobre la renta.

Con respecto al ingreso bruto, la subsección 61(a) del Código de Impuestos Internos dice:

“A menos que se disponga otra cosa en este subtítulo, el ingreso bruto involucra a todos los ingresos de cualquier fuente derivada, incluyendo (aunque sin limitación) los siguientes:

  1. La compensación por servicios, incluyendo honorarios, comisiones, beneficios marginales y cuestiones similares;
  2. El ingreso bruto derivado de un negocio;
  3. Ganancias derivadas de transacciones de propiedades;
  4. Intereses;
  5. Alquileres;
  6. Regalías;
  7. Dividendos;
  8. Pensión alimenticia y pagos de mantenimiento por separado;
  9. Pensión anual;
  10. Ingreso por seguros de vida y contratos de dotación;
  11. Pensiones;
  12. Ingreso por la liberación de una deuda;
  13. Cuota de distribución del ingreso bruto de asociación;
  14. Ingreso en relación con una persona fallecida; y
  15. Ingreso de un interés en una herencia o fideicomiso.”

Es importante que prestemos atención a la parte que dice “aunque sin limitación” de esa definición. Aunque la definición abarca muchos tipos diferentes de ingreso, también debemos considerar lo que dice la Guía Técnica de Auditoría del Ministro. Esta reconoce que además de un “salario normal”, un ministro también puede recibir bonos o “regalos especiales”. Y prosigue afirmando que el “ministro puede recibir honorarios pagados directamente de los parroquianos por celebrar bodas, funerales, bautismos, misas y otras contribuciones recibidas por sus servicios”, y que todo eso deberá de ser incluido en el ingreso bruto bajo la sección 1.61-2(a)(1) del Reglamento de la Tesorería, “junto con las compensaciones por gastos de viaje, transporte, u otros gastos de negocios, recibidas bajo un plan sin rendición de cuentas.” Por lo tanto, es fundamental que comencemos a ampliar nuestra propia definición de lo que abarca la compensación ministerial. Para conservar la claridad sobre este tema, permítanos examinar un concepto erróneo común que muchos ministros tienen en relación a su ingreso.

Concepto erróneo corregido

Quizás uno de los malentendidos más comunes que les escuchamos a los ministros cuando llega la temporada de impuestos es, “Bueno, no estoy obligado a pagar el impuesto sobre la renta sobre mis ingresos como ministro.” A pesar de que eso estaría bien, sencillamente no es cierto. Este orden de ideas usualmente proviene de la Publicación 1828, que establece:

“A diferencia de otras organizaciones o empresas exentas, una iglesia no está obligada a retener el impuesto sobre la renta de la compensación que paga a sus ministros debidamente ordenados, comisionados o con licencia para efectuar servicios en el ejercicio de su ministerio.”

Es fácil entender mal o malinterpretar lo que esto está diciendo; sin embargo, esta solamente está eximiendo a la iglesia, como empleador, de tener que retener los impuestos de la compensación que le paga a su(s) ministro(s). Esta no está eximiendo al ministro de tener que pagar el impuesto sobre la renta, más bien la responsabilidad de retener y pagar el impuesto sobre la renta recae sobre el ministro. Debido a este malentendido común, algunos ministros se encontrarán con que le deben el impuesto sobre la renta al IRS cuando presentan su declaración de impuestos personal.

Ahora bien, si, si un ministro establece estratégicamente su compensación mediante la implementación de un subsidio de vivienda conforme y la exclusión voluntaria del impuesto sobre el trabajo por cuenta propia, entonces podría pagar poco o ningún impuesto sobre el ingreso que recibe como ministro. Si desea más información en relación con estos dos privilegios fiscales, por favor haga clic en cualquiera de los enlaces que aparecen arriba, o llámenos a nuestra oficina al 678-830-2600.

¿Qué abarca la compensación ministerial?

Hay muchas palabras diferentes que se pueden usar para describir la compensación que se les da a los ministros. Algunos ejemplos pueden incluir, aunque sin limitación, ofrendas de amor, honorarios, estipendios, salario, subsidio de vivienda, regalos en efectivo y muchos más. La necesidad aquí es tener en cuenta que todos estos se consideran formas de compensación que se deben de considerar a efectos fiscales y se deben reportar en la propia declaración de impuestos personal.

Usted también podría estarse preguntando sobre los regalos que la iglesia le da al pastor durante todo el año, tales como tarjetas de regalo. Desafortunadamente, estas también se consideran ingreso gravable. La sección 1.132-6(c) deja claro que el efectivo o los equivalentes de efectivo están sujetos al impuesto sobre la renta federal así como al impuesto del Seguro Social. Muchas iglesias desconocen por completo este hecho tan importante.

Saber qué paso dar a continuación

Ahora bien, el primer paso para comprender su compensación ministerial es saber qué se considera ingreso gravable, lo cual ya discutimos en este post. El segundo paso para comprender su compensación es saber cómo determinar apropiadamente una compensación razonable, lo cual discutiremos en la parte dos de esta serie más tarde durante la semana.

Como pastor, entiendo la importancia de determinar un salario apropiado que no sólo sea asequible para la iglesia, sino que también sea una compensación razonable para el pastor. Por esta razón ofrecemos el servicio de Paquete de Compensación del Ministro. Tal vez usted ya tiene un paquete de compensación con su iglesia; sin embargo, comprender la importancia y la complejidad de un contrato de compensación a veces puede resultar difícil y abrumador. ¡Estamos aquí para ayudarle!

Si usted (o su junta directiva) tiene alguna duda sobre el establecimiento de una compensación ministerial adecuada, llame hoy a nuestra oficina y permítanos ayudarle entenderlo mejor. También haga planes para unirse a nosotros en una de nuestras Conferencias de Estructura Primordial para Iglesias, donde discutimos en detalle cada una de las estrategias que usted necesita saber para manejar adecuadamente sus finanzas e impuestos como ministro.